martes, 8 de octubre de 2013

¿Por qué una empresa decide adquirir o fusionarse con otra?

Las fusiones y adquisiciones de empresas están a la orden del día. Afortunadamente no sólo de grandes corporaciones multinacionales, sino también de “pequeñas” empresas familiares. Cada vez es más habitual encontrar en los periódicos noticias relativas a compra-venta de compañías y grupos empresariales.

Ahora bien, ¿cuál es la razón última que impulsa a una empresa a adquirir o fusionarse con otra? ¡Ojo!, recordad que estamos hablando desde el punto de vista del comprador (y no del vendedor).

Razones para ello puede haber muchas: ganar tamaño o cuota de mercado, acceder a una tecnología determinada, conseguir sinergias productivas, y un largo etc… Para mí, al final, todo esto se resume en 2 palabras: “CREAR VALOR”. Es decir, si con la adquisición de la nueva compañía el “todo” (o grupo empresarial) no vale más que cada una de las empresas por separado, entonces la compra no tendrá ningún sentido empresarial. Obedecerá a otros criterios, pero desde luego no serán empresariales. ¡Cuidado!, porque aquí influirá también el precio al que pagamos la adquisición de esa otra compañía.

Veamos todo esto con un ejemplo muy sencillo y básico. Imaginemos 2 empresas que pertenecen al mismo sector, en concreto se trata de 2 concesiones de automóviles. Una de ellas (Empresa A) vende vehículos de gama alta y la otra (Empresa B) vehículos de gama media-baja. Cada una tiene un valor de mercado, que ha sido calculado de la manera más objetiva posible, y de forma independiente de la otra. La Empresa A tiene un valor de €15M y la Empresa B de €6M. De tal forma que ahora nos podemos encontrar con 4 hipotéticos escenarios, que paso a explicar a continuación:

- Escenario 1_ la Empresa A adquiere la Empresa B pagando por ella €6M (exactamente su valor) y ambas empresas continúan funcionando independientemente, sin llevar a cabo ningún tipo de integración.

- Escenario 2_ la Empresa A adquiere la Empresa B pagando por ella €5M (un 17% menos de su valor) y ambas empresas continúan funcionando de forma independiente, sin llevar a cabo ninguna integración.

- Escenario 3_ la Empresa A adquiere la Empresa B por €6M (por su valor) y la integra en su estructura, de tal forma que el ahorro en gastos de personal (por compartir los departamentos de administración, comercial y taller) genera un incremento de los beneficios y la liquidez de 400.000 €/anuales. Este incremento capitalizado al 10% (por decir una cifra) supone que se genera un valor adicional de 400.000 / 0,1 = €4M.

- Escenario 4_ la Empresa A adquiere la Empresa B por €8M (un 33% por encima de su valor) y la integra en su estructura de igual modo que en el Escenario 3, consiguiendo idénticos resultados.


La pregunta ahora es la siguiente: ¿Cómo ordenaríamos estos escenarios de más interesante a menos interesante desde el punto de vista empresarial? Para mí, el orden lógico sería Escenario 3 – Escenario 4 – Escenario 2 – Escenario 1. ¿Y por qué? Veamos en el siguiente cuadro el Valor adquirido en la operación según el escenario elegido.




Es un ejemplo muy básico, pero espero que haya podido transmitir un poco la importancia de la Creación de Valor a la hora de plantear una operación de adquisición de otra compañía.









Oscar Sánchez Vela.