miércoles, 5 de septiembre de 2018

¿Conocen realmente los empresarios el valor de sus negocios?




“… Óscar, nosotros los empresarios sabemos más de nuestros negocios que ninguna otra persona externa y además, conocemos el múltiplo de valoración porque hablamos con otros empresarios que han vendido sus negocios con anterioridad… Por lo tanto, todo esto de la valoración de empresas que me estás contando está muy bien, pero lo encuentro innecesario… Tengo una cifra en la cabeza de lo que vale mi empresa y si alguien me la ofrece, llegaríamos a un acuerdo en un abrir y cerrar de ojos…”

Este es un comentario real, que suele ser habitual en muchas reuniones de empresa. El empresario, a menudo, se enfrenta al proceso de venta de su compañía con una cifra “preconcebida”, que se ha formado a través de conversaciones con otros empresarios, lecturas sobre recientes operaciones corporativas, etc… y que además (y esto es muy importante) es la cifra que considera le permitiría llevar un tipo de vida determinado una vez vendida la compañía. Es decir, hay un componente de subjetividad importante.

El empresario, a menudo, se enfrenta al proceso de venta con una cifra "preconcebida".

Y bien, ¿qué se puede contestar/argumentar a un empresario cuando te comenta algo así? Bueno, sin ánimo de generalizar, creo que una buena respuesta sería algo así….

“… Antonio (nombre imaginario), tienes toda la razón del mundo en cuanto a que eres la persona que más sabe de tu compañía, ninguna objeción ahí…  sin embargo me gustaría que reflexionásemos juntos sobre esa cifra que tienes en la cabeza relativa al valor de tu empresa. En primer lugar, cuando hablamos de múltiplos se trabaja con un rango determinado, por ejemplo en tu caso 6x-9x EBITDA, lo que significa que puede existir un hueco importante entre el múltiplo que tienes en mente y lo que pase en la realidad. Con esto, pueden ocurrir dos cosas que conviene tener presentes:

-       Que la cifra calculada a través de un proceso de valoración profesional pudiera ser superior a la cifra que tú tienes en mente. Esto significaría que estarías “regalando” una parte del valor de tu empresa si se hiciese una hipotética transacción, a pesar de obtener el precio de venta que me dijiste al principio. Y ahora yo te pregunto, ¿no sería mejor “regalar” esa diferencia a tu familia (por ejemplo) antes que a un extraño?… Piensa sobre ello.

-     También se podría dar el caso contrario. La cifra que tienes en mente es tan elevada y alejada de cualquier valor razonable calculado, que estarías cerrando las puertas a cualquier hipotética transacción. Y lo creas o no, las oportunidades de venta no son infinitas, un comprador se acerca a tu empresa hoy y quizá no vuelva a aparecer otro con el mismo interés hasta pasados unos años…

En fin, reflexiona sobre esto que te comento y considera el coste de oportunidad al que te enfrentas si no utilizas un Informe de Valoración profesional.”


Con este pequeño ejemplo, me gustaría trasmitir la importancia de enfrentarse a cualquier proceso de compra-venta corporativo de una forma profesional, utilizando todos los recursos disponibles como pueden ser los Informes de Valoración de empresas.








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