jueves, 2 de junio de 2016

“Curioso” (por decir algo) Informe de Valoración sobre los Clubes de Fútbol.


El fútbol ocupa las noticias deportivas, para bien o para mal, con todo tipo de informaciones relativas al mismo (campeonatos, fichajes, lesiones, ocurrencias varias, etc…) y además, de vez en cuando, se “cuelan” en la prensa económica artículos y opiniones sobre el Valor Monetario de unos y otros clubes. Es evidente que para el aficionado a un determinado equipo eso del Valor es algo relativo. Imagino que cada uno “siente” sus colores y el valor que da a su pasión es difícilmente mensurable. No obstante, y descendiendo al mundo más terrenal, los clubes deportivos no dejan de ser meras empresas, que se rigen por las mismas leyes financieras que el fabricante de tornillos ubicado en un polígono industrial cualquiera de nuestra geografía. Es cierto que quizá a aquellos se les permitan ciertos privilegios (moratorias con hacienda, etc) que al pequeño industrial no se le ocurriría intentar ni “por asomo”, pero eso ya es otra historia.

En fin, a lo que iba. Recientemente se ha publicado un Informe (elaborado por KPMG) sobre el Valor de los diferentes Clubes de Fútbol del continente. Una copia del mismo se puede descargar en el siguiente enlace. La idea es darle un vistazo (se lee bastante rápido) y razonarlo desde un punto de vista crítico, con el único objetivo de tener un criterio propio, de modo que cuando alguien nos presente un Informe de Valoración (aunque sea de un Club de Fútbol, como es el caso que nos ocupa) podamos estar o no de acuerdo con él (y no aceptarlo sin más). Las conclusiones del citado estudio se ofrecen en forma de ranking por equipos según su valor.



Desde mi punto de vista, las conclusiones a las que llega el Informe son bastante pobres, y aunque resultan curiosas por la posibilidad de comparabilidad de unos equipos con otros, no van más allá de este aspecto. Quizá pueda parecer un poco “radical” el afirmar lo anterior, pero intentaré explicar el porqué de esta opinión. Para mí existen 3 cuestiones que debilitan las conclusiones del Informe:

1.- Si nos fijamos en el ranking de Clubes, en todo momento se habla de EV ó Valor de Empresa y en ningún caso de Valor de las Acciones. Aunque esto es legítimo (por supuesto) produce que perdamos una información muy significativa. A nadie se le escapa que una gran mayoría de equipos están endeudados “hasta las cejas”, con lo que posiblemente ese ranking sería diferente si tuviésemos en cuenta esta circunstancia.

2.- Por otro lado, aunque se reconoce que la metodología de cálculo idónea sería el Descuento de Flujos de Caja (DFC) finalmente se utiliza un Múltiplo sobre las Ventas. Bajo el pretexto de que la mayoría de Clubes generan pérdidas de explotación, además de la no disponibilidad de Planes de Negocio sobre los mismos, se acaba aplicando una metodología de valoración que en la práctica tiene muy poco peso. Es una temeridad valorar una compañía basándose única y exclusivamente en este criterio, puesto que en épocas de euforias y/o decadencias bursátiles, los múltiplos se inclinarán hacia un lado u otro con más intensidad, reflejando principalmente el ánimo de los inversores (que no tiene por qué coincidir con la realidad financiera de la empresa cotizada).

3.- Y por si esto no fuera poco, estos Múltiplos se “ajustan” por una serie de parámetros que aunque tratan de introducir una cierta razonabilidad, al final no son otra cosa que consideraciones subjetivas de lo que debe o no incrementar el valor de un Club de Fútbol. Posiblemente otro valorador tendría encuentra parámetros diferentes y que bien argumentados podrían gozar de la misma razonabilidad.  Cuando se empiezan a introducir “ajustes” en los múltiplos, las tasas de descuento, o en cualquier otro aspecto que influye de forma importante en la valoración, se inicia un proceso en el que las conclusiones finales acaban estando muy comprometidas. En este caso concreto, los parámetros que introduce el valorador son la Rentabilidad, la Popularidad, el Potencial Deportivo, los Derechos Audiovisuales y la Propiedad del estadio.




¡¡Qué sí!!! ¡¡Aunque son muy razonables, al final también son muy subjetivos!!

La verdad es que esperaba bastante más de este Informe. Empecé leyéndolo con mucho interés, pero a medida que avanzaba, me pareció que las pretensiones del mismo eran mucho más modestas. ¡Una pena!


Socio de IDYLIA.